Cuentan que en un ayuntamiento se estaban proyectando unas obras y pidieron presupuesto a varios constructores. El primero presentó el suyo de tres millones con el desglose siguiente:
Materiales e instalacion de andamios un millón, pagos a los operarios y seguridad social otro millón y el millón restante es mi beneficio.
El presupuesto del segundo constructor era de 6 millones y lo explicó de esta forma:
Materiales e instalación de andamios, 2 millones, pagos a los operarios y seguridad social, 2 millones y los dos restantes son mi beneficio.
El tercer presupuesto fue el más elevado, a pesar de ello fue el que más gustó al alcalde. El constructor lo explicó de esta manera:
Mire señor alcalde, mi presupuesto es de 9 millones. Son 3 millones para usted, 3 para mí y los otros 3 se los damos al del primer presupuesto y que haga él las obras. ¿Qué le parece?
Por supuesto, aceptado sin lugar a dudas, amigo.
martes, 30 de noviembre de 2010
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Riesgos innecesarios
Cada cierto tiempo aparece de nuevo la noticia de personas que han sido atacadas por perros de raza agresiva, como ha vuelto a ocurrir hace pocos días. En ocasiones los atacados han sido niños y no es raro que los animales agresores conviviesen con la familia. La imagen tradicional del perro amigo fiel, compañero de juegos, querido, que da cariño y compañia, de una raza noble y pacífica o sin un origen claro, fruto de cruces varios, pero fiel y entrañable, nada tiene que ver con estos hechos. Desde hace algunos años se ve una preocupante aficción por la posesión de ejemplares de ciertas razas que han demostrado ser peligrosas. Solo en este año hay 5 fallecidos por los ataques de estos animales. Posiblemente no estén en el entorno adecuado y algo altera su comportamiento, pero no es fácil entender el empeño por poseer ejemplares de estas razas conviviendo en el hogar y corriendo riesgos innecesarios.
Dicen algunos expertos que quizás es el afán de ciertos tipos de personalidad por experimentar una sensación de poder y dominio, materializado en el manejo de estos animales conflicitivos, así como demostrar su capacidad para lograr lo que otros no se atreven a intentar o no han podido conseguir. Que tal vez es el mismo sentimiento que transforma a muchos cuando van al volante de un vehículo, que se molestan e irritan si alguien les adelanta y su objetivo es correr más que nadie, aún a costa de poner en peligro la seguridad y la vida de los demás y la suya propia.
Cuando se trata de acciones que conllevan riesgos que se pagan a tan alto precio, se impone la seria reflexión y la cordura y no se puede confiar en "Yo sé lo que hago, eso a mí no me va a ocurrir".
Dicen algunos expertos que quizás es el afán de ciertos tipos de personalidad por experimentar una sensación de poder y dominio, materializado en el manejo de estos animales conflicitivos, así como demostrar su capacidad para lograr lo que otros no se atreven a intentar o no han podido conseguir. Que tal vez es el mismo sentimiento que transforma a muchos cuando van al volante de un vehículo, que se molestan e irritan si alguien les adelanta y su objetivo es correr más que nadie, aún a costa de poner en peligro la seguridad y la vida de los demás y la suya propia.
Cuando se trata de acciones que conllevan riesgos que se pagan a tan alto precio, se impone la seria reflexión y la cordura y no se puede confiar en "Yo sé lo que hago, eso a mí no me va a ocurrir".
sábado, 20 de noviembre de 2010
Otra de bodas
Aunque se va perdiendo, porque últimamente se celebran pocas, en mi pueblo es costumbre ir los vecinos al atrio de la Iglesia a ver a los novios en el día de su boda. Me encantan las bodas y me producen una dulce emoción, aunque los contrayentes no sean de mi familia ni personas próximas a mí. Lo que no puedo entender es el proceso interesado que, en muchas ocasiones, se lleva a cabo y sin ningun tipo de pudor, a costa de los invitados. Hace poco me he enterado de una nueva modalidad. Se trata de una segunda oportunidad de hacer fiesta y, de paso, juntar de nuevo unos dinerillos, que nunca vienen mal. Este es el caso de una pareja que, en su día, decidieron casarse únicamente por lo civil. Celebraron su boda compartiendo mesa y fiesta con sus invitados, como es lo habitual. Los invitados pasaron por caja, tal como figuraba en las instrucciones de la invitación. Pero, mira tú por donde, cuatro años después del evento, esta feliz pareja, padres de dos hermosos niños, deciden que les apetece casarse también por la Iglesia. Hasta aquí todo normal. Se lo pensaron durante un tiempo, decidieron que están bien juntos y quieren refrendar su unión civil con el vínculo Sacramental. Perfecto. Pero esta segunda parte es un volver a empezar: envío de invitaciones a diestro y siniestro, número de cuenta para los ingresos "voluntarios" de familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo, etc. Comentario general: "Estos tienen algún proyecto y les viene bien un refuerzo económico. A recaudar fondos. ¡Vaya cara dura!... Segunda boda... Y dentro de un año otra por el rito Zulú, no te digo...Yo paso.
El día elegido para la ceremonia muchos de los invitados tenían otros compromisos y ocupaciones y no pudieron asistir. Les acompañó un reducido número de familiares.
El día elegido para la ceremonia muchos de los invitados tenían otros compromisos y ocupaciones y no pudieron asistir. Les acompañó un reducido número de familiares.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)