En estos días de explosión de luces y continuos mensajes de felicidad la tristeza inmensa nos invade con noticias de violencia que se producen con frecuencia en un goteo que no cesa. Los mensajes de felicidad nos bombardean por todas partes, como si ser feliz fuese el estado natural y habitual para todos, sin embargo continuamos viendo como la barbarie más cruel nos rodea e invade con la mayor brutalidad. Una y otra vez y se nos encoge el corazón al ver como la prepotencia de algunos les lleva a creerse los dueños de la vida de otros y a disponer y decidir sobre ella. Estos días hemos visto como la violencia machista ha vuelto a manifestarse en toda su crudeza. Son muchos los que no acaban de entender eso de la igualdad en todos sus aspectos y siguen considerando a las mujeres como algo de su propiedad, sin derechos ni dignidad que respetar. En muchos casos los verdugos son personas que lo han tenido todo, nadie les ha negado nada y viven con el lema "lo quiero y lo quiero ahora", tanto si se trata de algo material o de una persona. No admiten un no por respuesta y si no consiguen su objetivo lo destruyen, arrastrando a muchos en esa destrucción y sembrando dolor sin límites.
Los ataques indiscriminados a grupos, a colectivos, a etnias...se repiten de forma habitual. No se respetan los más mínimos derechos, no hay empatía, y sí mucha crueldad...
La sociedad está muy enferma.
lunes, 19 de diciembre de 2016
viernes, 11 de marzo de 2016
Prohibido pisar la hierba
Se ha abusado mucho del empedrado y hormigonado de amplias superficies y pequeños rincones de pueblos y ciudades. Me gustaría que en el diseño de espacios al aire libre se pensase más en permitir a la naturaleza ocupar el lugar que le corresponde. Menos empedrados y bordillos, demasiados obstáculos peligrosos que, en general no reciben los cuidados de mantenimiento necesarios y abundan las plaquetas rotas y despegadas que provocan accidentes. Mucho más agradables y con menor coste de instalación y mantenimiento son las zonas verdes.
Donde sea posible, un sencillo césped y plantas adecuadas al clima y a las condiciones del lugar, ofrecen un resultado estético y práctico mucho más agradable y placentero para los usuarios. Este sistema es el que prima en muchos países con parques maravillosos y rincones acogedores. Aquí hemos preferido empedrar o enlosar y, donde hay cuatro briznas de verde ponemos carteles de: "Prohibido pisar la hierba". Impedimos lo natural, lo cómodo y en su lugar colocamos lo prefabricado e incómodo y, en el mejor de los casos, pavimentos lisos porque si son los famosos cantos rodados mejor ni mencionarlos. Una vez más dejamos claro que España es diferente.
Donde sea posible, un sencillo césped y plantas adecuadas al clima y a las condiciones del lugar, ofrecen un resultado estético y práctico mucho más agradable y placentero para los usuarios. Este sistema es el que prima en muchos países con parques maravillosos y rincones acogedores. Aquí hemos preferido empedrar o enlosar y, donde hay cuatro briznas de verde ponemos carteles de: "Prohibido pisar la hierba". Impedimos lo natural, lo cómodo y en su lugar colocamos lo prefabricado e incómodo y, en el mejor de los casos, pavimentos lisos porque si son los famosos cantos rodados mejor ni mencionarlos. Una vez más dejamos claro que España es diferente.
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