Cualquier cosa puede ser objeto de colección. El coleccionista es un buscador incansable de ilusiones. Cuando mira, toca y repasa sus piezas se siente complacido y cuando, después de la búsqueda, encuentra alguna nueva, le produce un sentimiento de emoción y hasta de felicidad.
La importancia y la satisfacción de la colección no la da el valor económico, sino el hecho de que algo te guste tanto que quieras tenerlo en tu vida.
martes, 9 de abril de 2019
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