En estos días de explosión de luces y continuos mensajes de felicidad la tristeza inmensa nos invade con noticias de violencia que se producen con frecuencia en un goteo que no cesa. Los mensajes de felicidad nos bombardean por todas partes, como si ser feliz fuese el estado natural y habitual para todos, sin embargo continuamos viendo como la barbarie más cruel nos rodea e invade con la mayor brutalidad. Una y otra vez y se nos encoge el corazón al ver como la prepotencia de algunos les lleva a creerse los dueños de la vida de otros y a disponer y decidir sobre ella. Estos días hemos visto como la violencia machista ha vuelto a manifestarse en toda su crudeza. Son muchos los que no acaban de entender eso de la igualdad en todos sus aspectos y siguen considerando a las mujeres como algo de su propiedad, sin derechos ni dignidad que respetar. En muchos casos los verdugos son personas que lo han tenido todo, nadie les ha negado nada y viven con el lema "lo quiero y lo quiero ahora", tanto si se trata de algo material o de una persona. No admiten un no por respuesta y si no consiguen su objetivo lo destruyen, arrastrando a muchos en esa destrucción y sembrando dolor sin límites.
Los ataques indiscriminados a grupos, a colectivos, a etnias...se repiten de forma habitual. No se respetan los más mínimos derechos, no hay empatía, y sí mucha crueldad...
La sociedad está muy enferma.
lunes, 19 de diciembre de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario